Las tecnologías informáticas crecen a ritmo imparable
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La penetración de la telefonía móvil en todo el mundo siguió acusando un elevado ritmo de crecimiento y alcanzó un 61% de la población mundial, esto es, 4.000 millones de abonados a fines de 2008. Los datos recogidos por la UIT en relación con la Internet y la banda ancha revelan que es cada vez mayor el número de países que adoptan tecnologías de alta velocidad.
Según un informe realizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), una agencia técnica de la ONU, a principios de ese año, más del 70% de los abonados móviles en todo el mundo vivían en países en desarrollo. África sigue siendo la región que cuenta con la tasa de crecimiento más elevada (32% entre 2006 y 2007) y su penetración móvil (un 28%) puede compararse con el 37% prevaleciente en Asia, el 72% en las Américas y el 110% en Europa a fines de 2007.
En teoría, una penetración móvil mundial del 61% significa que una de cada dos personas en el mundo posee o utiliza un teléfono móvil. Sin embargo, habrá que hacer aquí una aclaración en materia de estadísticas. En efecto, los consumidores se cuentan dos veces, cuando se abonan a más de un servicio.
Pese al elevado ritmo de crecimiento del sector móvil, persisten diferencias en las tasas de penetración móvil entre regiones y entre países, especialmente cuando se trata de comparar las zonas urbanas con las rurales.
El impresionante crecimiento del número de abonados móviles obedece principalmente a una serie de hechos registrados en algunos de los mercados más grandes del mundo. Está previsto que la población, los recursos y la participación en el producto interno bruto mundial de los así llamados países BRIC (Brasil, la Federación de Rusia, la India y China) produzcan efectos muy importantes, pues hay que tener en cuenta que estos países representaban más de 1.300 millones de abonados móviles a fines de 2008.
La banda ancha se amplía, pero las divisiones persisten
Los datos recogidos por la UIT en relación con la Internet y la banda ancha revelan que es cada vez mayor el número de países que adoptan tecnologías de alta velocidad. A fines de 2007, más del 50% de todos los abonados de Internet disponían de una conexión a gran velocidad y en los países desarrollados y en desarrollo la banda ancha está remplazando la marcación. Ya en Chile, Senegal y Turquía más del 90% de la totalidad de abonados a Internet cuenta con banda ancha.
Ahora bien, persisten importantes diferencias en los niveles de penetración. En efecto la penetración fija en banda ancha seguía siendo superior al 1% en África y había alcanzado niveles muy superiores en Europa (16%) y las Américas (10%) a fines de 2007. Esta diferencia se pone de manifiesto también en la distribución regional del número total de abonados a la banda ancha. En efecto, la gran mayoría de los países en desarrollo sigue a la zaga (véase la Figura 2).
Hay, empero, un aspecto positivo, y éste es que algunos países en desarrollo, especialmente Brasil, la Federación de Rusia, la India y China, muestran indicios de un crecimiento sostenido del número de abonados a la banda ancha.
Banda ancha móvil
El número de abonados a la banda ancha móvil llegó a 167 millones a fines de 2007, impulsado por un crecimiento del 18% que se había registrado desde el 2006. Por otra parte, hay una intensa competencia entre las tecnologías, por ejemplo las de 2,5G y 3G, y despuntan ya tecnologías como el acceso a paquetes de alta velocidad (HSPA), WiMAX y evolución a largo plazo (LTE). Con arreglo a una serie de estimaciones realizadas recientemente, los abonados a HSPA en todo el mundo pasaron de sólo 11 millones en 2007 a 50 millones en 2008.
No obstante, la recesión económica mundial puede reducir el rápido ritmo de adopción de las nuevas tecnologías 3G y de otro tipo. Equipar a los clientes con teléfonos móviles funcionales y asequibles contribuirá a acelerar la adopción de la banda ancha móvil. Por ejemplo, la introducción del iPhone 3G realizada por Apple reveló que los hábitos y expectativas de los consumidores se están modificando, y ha surgido una nueva generación de clientes para los cuales disponer de conectividad continua en banda muy ancha se ha convertido en algo habitual.
Fuente: Unión Internacional de Telecomunicaciones

