Decisión previsora: Preparar su empresa ante la pandemia
Teletrabajo y Salud
Así como el gobierno y las instituciones de salud dicen estar preparados para el ingreso de la Influenza A a Uruguay, se prevén instrumentos, facilidades, y stocks para el caso de que esto se produzca, las consultoras y aseguradoras comenzaron a proponer que lo mismo ocurra en las organizaciones, se organicen mediante el teletrabajo y tomen medidas de continuidad del negocio.
La expansión de este virus originado en México DF, y que ya registró víctimas en otros países, repercutió en la Bolsa de Valores, donde las empresas relacionadas al mercado del turismo sufrieron una fuerte caída, mientras que las empresas farmacéuticas incrementaron su valor. De acuerdo al sector o la actividad económica es el tipo de consecuencias, más o menos graves, pero las recomendaciones son iguales para todos.
Debe tenerse en cuenta que la pandemia puede afectar a los empleados de la empresa y a los clientes, lo que afecta directamente a la actividad de la empresa. Las medidas a tomar incluyen el teletrabajo así como un plan de gestión de crisis que incluya atención en control sanitario y emocional de los trabajadores.
COPE.es publicó las medidas sugeridas por la consultora de riesgos y correduría de seguros Marsh, que maneja como antecedente una encuesta realizada previamente donde el 73% de las empresas españolas reconocía estar poco o nada preparadas para hacer frente a una epidemia de gripe aviar.
Es importante estar preparado ante una eventualidad, en primer lugar por el efecto que tendría en los propios empleados. Según afirma Marsh, “el consenso científico internacional apunta a que, de haber una pandemia, podría enfermar el 20% de la población, causando tasas de absentismo laboral de hasta el 40%.”
Marsh señala que “una pandemia provocaría una caída importante de las ganancias de algunos sectores (caso de las aerolíneas y hoteles de la zona en cuestión o incluso de la carne de cerdo por miedo irracional)”. Además platean que ante este contexto algunos países alarmados cierran sus fronteras, lo que afecta la salida de productos que pueda tener su empresa, así como la recepción de insumos u otros productos del extranjero.
“Para hacer frente a la batería de consecuencias, lo ideal según Marsh sería contar con un plan de continuidad de negocio. Un plan capaz de garantizar una comunicación exhaustiva, minimizar los picos de absentismo, contar con un plan especial por si el virus reaparece y, sobre todo, adaptar la cadena de suministro y distribución constantemente. Sólo así podría garantizarse un mínimo de normalidad en la actividad de la empresa en medio del caos”.
Medidas urgentes a tomar en caso de alerta máxima
Según los consejos de Marsh, cualquier compañía debería tomar las siguientes determinaciones en caso de que las autoridades decretaran el nivel de alerta seis.
1. Un plan de gestión de crisis. Las empresas deberían tomar en consideración un plan con modificaciones adaptadas a las necesidades del momento. Pólizas de viaje, ubicación de la plantilla, distancias interpersonales recomendadas, revisiones...
2. Una alternativa de trabajo a distancia. Cualquier compañía debe contar con una alternativa para seguir trabajando con normalidad desde casa en caso de que un gran porcentaje de los empleados se vea afectado por la enfermedad.
3. Minimizar el impacto emocional. Es más que previsible que, en caso de pandemia, muchos de los trabajadores sufran la muerte de familiares, allegados e incluso algún empleado. Frente a ello, la compañía debería contar con un procedimiento para tratar psicológicamente a la plantilla.
4. Control sanitario. Con el objetivo de que los daños para la empresa sean los mínimos posibles, la compañía deberá disponer de un mecanismo que permita evaluar médicamente a los empleados en cortos periodos de tiempo. Así, en caso de haber algún afectado, puede ser puesto rápidamente en cuarentena evitando que el resto de contagie.
5. Flexibilidad. Cualquier compañía precisaría de un procedimiento para adaptar la producción de la compañía a tenor de la previsible reducción de demanda.
Fuente: http://www.cope.es

